Hay veces en los que no vale pararse a pensar que vas a hacer, solamente vale seguir caminando.
Hoy me he encontrado en esa situación, de hecho hace ya un tiempo que estoy así, simplemente caminando porque no puedo hacer otra cosa. Porque no me puedo parar.
En mi andar me he dado cuenta de que te he dejado atrás, aunque solo eras un sueño, pero un sueño que anda muy lento y te has ido retrasando hasta parecer muy pequeñito; al principio volvía la vista atrás para ver si estabas muy lejos e incluso llegué a andar más lento para seguir a tu lado. Pero ya no, ahora eres ya solo una mancha lejana y ni siquiera tengo la necesidad de mirar hacia atrás para ver donde te has quedado.

Eres otro sueño que no se hace realidad.
No se hace realidad porque tú no quieres, porque yo no quiero, porque yo corro más rápido