Tal y como eres.
Sin un punto ni una coma más, con tus besos, tus abrazos y tus malos genios, tu forma de ser: impaciente pero también dulce.
Tal y como eres.
Con las distancias y las inseguridades, con las caricias y tu forma de susurrarme. Con tus ideas locas, que me hacen pensar o reir, según lo que más necesite, con tu forma de leerme el pensamiento en el mejor y el peor momento; con que me ocultes coss y escondas el tiempo, con que hagastodo lo posible para que piense que me quieres poco y que apenas te interesas por mi, que no me perteneces.
Sí, eres tú, sólo tú, tal y como eres, no quiero a otra persona, sólo tú.

Sin exclusas.
Sin rincones.
Lo que ves.
Ese brillo en los ojos que tienes igual brilla de felicidad que de tristeza. En este caso me gusta el brillo que tienen.
Un beso brillante en cada uno de tus ojos, aunque él lo lea.