Me siento tonta.
Tonta tontísima.

Siempre me pasa igual, me ilusiono y me ilusiono, puede que sin razón y empiezo a pensar en él y ya no me lo puedo quitar de la cabeza.

Hago planes sin querer, imagino situaciones con final feliz sin darme cuenta y miro una y mil veces por segundo el messenger por si se ha conectado.
Hay una parte de mi cerebro que me dice: "Son imaginaciones tuyas que no ves mas que lo que te interesa, no sabuas mucho, que luego más fuerte es el golpe.... porque habrá golpe....", sin embargo, otra parte me susurra bajito: "¿Y por qué no? Igual él siente algo por mí también... no sería una idea tan descabellada... ¿no?".

Es difícil decidir qué siento, qué quiero hacer y cómo voy a afrontar algunas situaciones si ni siquiera mi cerebro se pone de acuerdo....

En fin... no es una idea tan extraña, ¿no? Podría ocurrir.... aunque también puedo pegarme un buen golpe que me haga no tener bastante valor para volver a mirarle a la cara...